Nuestra Región
    Slider
    Inicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivado

    iglesia del carmen portal

    Situado en la calle Máximo Gómez entre San Pablo y Conyedo señaliza el sitio donde tuvo lugar el nacimiento de la ciudad el 15 de julio de 1689. El 7 de agosto de 1744 se mercedó, a instancias de Don José Surí Águila y por orden del Cabildo de la villa, con la correspondiente aprobación eclesiástica, el terreno, al pasar la cañada de los Almiquíes, en la colina, cerca del río La Sabana (hoy Bélico) donde en el siglo anterior se habían reunido las familias remedianas emigrantes para fundar la villa que llevaría el nombre de Santa Clara. El objetivo era la fabricación de una ermita que recordara el significativo hecho de la fundación de la villa.

    La idea parte del Presbítero Don Juan de Conyedo, la nombró ermita Nuestra Señora del Carmen  y se cree que la llamara así porque al día siguiente de la fundación es la celebración de la virgen del Carmen. Al barrio que se inició se le denominó Barrio Nuevo. Posteriormente comenzó a llamársele  El Carmen, nombre que aún mantiene. Esta ermita, que devino la actual parroquia, resume en su estructura arquitectónica elementos de tres siglos: XVIII, XIX y XX.

    En sus inicios fue una modesta construcción de madera y guano, característica de la época en la villa, que aún no había alcanzado niveles superiores de desarrollo. Se situó junto al lugar de la fundación, un poco más cerca de la ribera del río La Sabana (hoy Bélico) y se abrió al culto el 29 de julio de 1745. Esta primera construcción fue costeada por el Padre Conyedo.

    Posteriormente, con la autorización del Obispo y con el apoyo de sus discípulos Hurtado de Mendoza y Pérez de Prado, Conyedo desarrolló una campaña de recaudación de fondos para la construcción de otro edificio, el que existe actualmente, situado a unos metros del primero, más alejado del río, en la cima de la colina, iniciado el 29 de agosto de 1749.

    En su entorno quedó un espacio abierto convertido en plaza que luego fue el Parque Conyedo, en honor al promotor de la obra, pero con el decursar del tiempo perdió esa denominación para quedarse con el nombre actual coincidente con el de la parroquia. Esta obra concluyó el 22 de mayo de 1754 y la ceremonia de bendición se celebró el 9 de enero de 1755 por el cura Pablo Figueredo y Céspedes.

    El 23 de noviembre de 1847 es la fecha que se ha señalado como la conclusión del campanario pero las  campanas, tres en total, fueron colocadas  el 28 de mayo de 1848. En la primera década del siglo XX, más exactamente en 1909, se construyó la casa parroquial al fondo de la iglesia, integrándose como parte de este edificio; el colegio para niñas de “color”  que funcionaba en el lugar se cerró y el local pasó a ser ocupado como vivienda y sacristía de los sacerdotes de esa comunidad.

    En 1953, Eutimio Falla Bonet patrocinó la remodelación de este edificio, se le agregó el atrio que circunda el frente y los laterales de la ermita y se renovaron puertas y ventanas. Con la última reconstrucción ocurrida en la década del ochenta, se le sustituyeron los pisos de losas de barro por las de granito y las de mármol para el presbiterio del altar mayor y la senda central de la nave principal.

    Se pintó de color amarillo en sus exteriores, blanco en el interior y las puertas y ventanas de carmelita oscuro. En el año 1989 se hicieron cambios en las ventanas laterales de la casa parroquial y sacristía modernizándolas con persianas. Esta iglesia asumió las funciones que realizaba la Parroquial Mayor situada en el Parque Vidal, al ser demolida en 1923 hasta 1954 cuando culminó la construcción de la iglesia Santa Clara de Asís.

    En el lugar no sólo existe sentimiento religioso y belleza arquitectónica, sino también  historia y patriotismo lo que se evidencia al llegar frente al edificio donde se observa una tarja colocada junto a la entrada principal  para rememorar los hechos, durante la guerra de los Diez Años, cuando sirvió de cárcel de mujeres en la que sufrieron prisión un grupo de patriotas santaclareñas. Este edificio también formó parte del escenario de combate librado por las tropas del Ejército Rebelde en el ataque a la Jefatura de la Policía del Gobierno de Batista.

    En celebración a la fecha de la fundación, el 15 de julio, el Grupo Los Mil en el año 1952 queriendo dignificar el lugar, inauguró un monumento a la fundación. Para su construcción convocó a un concurso en 1950 en el que participaron varios escultores, entre los que se encontraba el Secretario de la Escuela de Artes Plásticas Leopoldo Romañach de Santa Clara, Boabdil Ross Rodríguez, quien ocupó el primer lugar basándose en la versión sobre la fundación de la  villa, contada por Manuel Dionisio González en la Memoria histórica de la villa de Santa Clara y su jurisdicción.

    El monumento es un columnario esculpido en hormigón enchapado en mármol, procedente de la Isla de Pinos (hoy Isla de la Juventud). Construido en un área de diecisiete metros cuadrados, con tres peldaños que elevan la base para simbolizar el lema del, entonces, escudo de la ciudad: Patria, Religión y Familia. Sobre esta plataforma se alza una circunferencia con todos sus puntos equidistantes del tamarindo que se encuentra en el centro.

    Las dieciocho columnas representa a cada una de las dieciocho familias fundadoras y están colocadas en forma de parábola, unidas en la parte superior por un remate en espiral para dar idea del desarrollo progresivo de la ciudad y su continua evolución hacia el futuro (ley de espiral que da idea de infinito).

    En cada columna, en su parte exterior se le colocaron, en letras de bronce, los nombres de las personas cabezas de familia. La más alta aparece rematada por una cruz que refleja la connotación religiosa del acto de fundación de la villa, iniciada con la celebración de una misa por un sacerdote de la iglesia católica, religión oficial del régimen colonial español. Debajo de esta cruz se colocó el escudo de la ciudad. En el monumento está situada la tarja que refiere la fecha, los patrocinadores y el escultor del mismo. Esta sustituye a la que estuviera colocada por la Asociación de la Prensa desde 1923.

    El tamarindo, árbol símbolo de la fundación de la ciudad, es en realidad a causa de una de las leyendas que enriquecen las tradiciones de Santa Clara, no se conoce documento alguno que pruebe la existencia de este árbol en el sitio señalado como el lugar donde se reunieron los remedianos para desarrollar la primera misa, pero si hubo uno sembrado en el ala derecha de la iglesia, muy próximo al edificio cuando no existía el atrio.

    tamarindo ciudad

    El árbol simbólico fue plantado allí para rescatar la idea original del Padre Conyedo de mantener la proximidad de la iglesia al sitio de la fundación. Talado en fecha cercana al 15 de julio de 1918 motivó la crítica del periodista Francisco López Silvero que reflejaba el descontento,  por lo que la Sociedad de la Prensa lo repuso en el sitio que ocupa actualmente.

    Por los valores antes expresados, tanto la iglesia como el Monumento a las Familias Fundadoras fueron declarados 

    Monumento Nacional.

    Hay en este parque otros monumentos y tarjas que dignifican a figuras y acontecimientos históricos: los bustos de los destacados pedagogos cubanos: José de la Luz y Caballero (1800-1862) y el de la santaclareña Carmen Gutiérrez Morillo (l854-l9l4), cuyos sitiales de honor se encuentran en el lado sur, a la izquierda de la iglesia.

    El busto de José de la Luz y caballero fue mandado a esculpir por los miembros de la Logia Miguel Jerónimo Gutiérrez 56 de la Orden Caballeros de la Luz, el 27 de septiembre de 1953. En el pedestal donde está colocado aparece una inscripción: «A nuestro sabio y mentor Don José de la Luz y Caballero» y el de Carmen Gutiérrez, develado el 15 de julio de 1925 como homenaje de sus discípulas.

    En el cantero donde se encuentra el busto de José de la Luz, muy próximo a él, situó una tarja el Grupo Los Mil, el 15 de julio de 1954, motivado por el Día del villaclareño ausente que se había instaurado el año anterior por el Ayuntamiento de Santa Clara y otra colocó la Gran Logia de Cuba al pie del árbol que sembraron para simbolizar la unidad y hermandad entre las logias de Cuba con fecha 9 y 10 de junio de 1950 cuando celebraban la 50ª Sesión de esta institución.

    Es imprescindible destacar otro hecho histórico de trascendental importancia para este pueblo, ocurrido cuando el ataque a la Jefatura de la Policía del gobierno de Fulgencio Batista que se encontraba frente al parque ( hoy ESBU: El Vaquerito ) el 30 de diciembre de 1958, en el marco de los acontecimientos de la Batalla de Santa Clara.

    El Capitán Roberto Rodríguez, El Vaquerito, junto a otros miembros del Batallón Suicida del cual era Jefe, perteneciente a la Columna Invasora Nº 8 Ciro Redondo, comandada por Ernesto Guevara. El Che, se apostaron en lo alto de la azotea de la casa Nº 15 de la calle Garófalo entre Máximo Gómez  y Luis Estévez, a cincuenta o sesenta metros de la entrada principal de la Jefatura de la Policía, a donde habían llegado rompiendo paredes interiores de las casas para estar lo más cercano posible a la Jefatura, sin ser vistos. En este combate una bala enemiga lo alcanzó y lo hirió mortalmente.

    El 1º de enero de 1959 la Revolución obtuvo su triunfo y el 15 de julio de ese mismo año se rememoró el lugar de la caída del Vaquerito, al colocar una tarja en la fachada de la casa, antes mencionada. En este acto estuvo presente el Comandante Camilo Cienfuegos y afirman algunos que fue él junto a la madre del Vaquerito quienes develaron la tarja.

    El 30 de diciembre de l983, de nuevo su madre, pero esta vez junto al Comandante Ramiro Valdés, en el acto por XXV Aniversario de la Batalla de Santa Clara, develaron el monumento erigido a este héroe, obra del escultor José Delarra, que muestra al Vaquerito de frente a la calle Garófalo, muy próximo al lugar donde cayera, en el ala norte del parque, de pie con su uniforme militar y el fusil al hombro. Al reverso del mismo quedó inscripta la célebre frase pronunciada por el Che ante el cadáver del héroe:  "Me han matado cien hombres". 

    A finales de la década de los años setenta el gobierno revolucionario, representado por las autoridades locales acometió la tarea de remodelar el parque, proyecto dirigido por el arquitecto Carlos Pérez de Alejo Monteagudo, quien refiere haber tomado elementos del de Remedios tratando de mantener, con sentido simbólico, los vínculos históricos entre ambas ciudades.

    Sobresale el detalle del enrejado a las áreas verdes y al Monumento a las Familias Fundadoras, las rejas que bordean el parque repiten los detalles del que circunda al atrio de la iglesia que ya existía y que fue tomado como modelo para lograr con ello una unidad ambiental, los asientos que bordean los canteros forman parte del conjunto.

    La plazoleta ovoidal frente a la fachada de la iglesia, construida con losas de barro semejando a las del atrio y a las del interior que en aquel momento tapizaban el piso del templo, esta plazoleta fue concebida con la idea de mantener la tradición de celebrar actos en la escalinata de la iglesia.  

    En el proyecto consideró cuatro áreas fundamentales: descanso, actividades culturales, área histórica y la de recreación infantil, esta última se revitalizó  y se mantuvo activa hasta que se inició la construcción del monumento al Vaquerito para lo cual se utilizó el área del parquecito infantil y éste desapareció. En la jardinería se tuvo en cuenta el sembrado de plantas ornamentales y útiles por la sombra que prodigan a los asientos, pero además se trató de mantener la identidad nacional como ocurre con la presencia de la palma real y la ceiba que se encuentran al lado sur del parque.

    (Fuente: MSc Hedy Águila Zamora, tomado de Mi ciudad, un parque y una historia)

    Inicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivado

    hotel monumentos

    El Hotel Islazul Santa Clara Libre, ubicado en el centro histórico urbano de la ciudad es hoy la más grande casa del centro de Cuba. Inaugurado el 22 de Abril de 1956, abierto a las más significativas páginas de la historia y de la cultura de la Ciudad. Está catalogado como una instalación dos estrellas con 165 habitaciones, entre estas, tres especiales (habitaciones 414, 820 y 920), climatizadas, con baño privado y agua caliente, servicios de enfermería, telefónico y TV Satélite.

    El Hotel le ofrece la posibilidad de caminar entre amigos y visitar los principales museos, sitios históricos y otros lugares de interés a escasos metros de distancia, así como contemplar o sentarse en la mayor y más frecuentada plaza de la Ciudad: el parque "Leoncio Vidal". Más de 50 años de historia, buen servicio y gran hospitalidad resumen el nombre de este Gran Hotel, hoy Islazul Santa Clara Libre.

    El domingo 22 de abril de 1956, comenzó a echar humo por primera vez la chimenea del Restaurante de un majestuoso edificio de 11 plantas "El Gran Hotel", una atrevida inversión de Orfelio Ramos Valdés, quien poseía el monopolio del transporte urbano en la Provincia y explotaba el yacimiento petrolífero de Motembo.

    Esta importante edificación que se contempla con el también Gran Teatro Cloris, hoy Cine Teatro Camilo Cienfuegos, rompió la armonía del estilo constructivo ecléctico del entorno y con una línea modernísima emergió como símbolo de nuestra Ciudad. Poco después de su inauguración, se convirtió en sitio obligado de reunión de los distintos elementos sociales, facilitando por su privilegiada ubicación geográfica la celebración de Congresos y Convenciones.

    En los días finales de diciembre de 1958 la tiranía batistiana lo consideró un lugar estratégico, ya que por su altura se dominaban los lugares fundamentales de la Ciudad. Los más connotados criminales de la Región, agentes del Servicio de Inteligencia Militar lo usaron como refugio, para ello usaron como rehenes a 56 personas. El Capitán Alberto Fernández, bajo el mando del Comandante Ernesto Guevara, tomó militarmente la instalación al amanecer del 1ro de enero de 1959 y detuvo a los esbirros.

    No es este el único hecho que vincula a esta institución con la historia, ya antes había acogido a Melba Hernández y Marcelo Salado, atendidos y protegidos por su personal, en el cual existía un grupo que apoyaba las acciones revolucionarias.

    Entre las personalidades que han sido nuestros huéspedes figuran: Fidel Castro Ruz, Comandante en jefe de la Revolución en la habitación No 414, Jacobo Arbenz, Jesús Suárez, Alfredo Palacio, Lola Flores, Bola de Nieves, Rodrigo Prats, Tin Tan, Los Chavales de España, Manolo Ortega, Pedrito Junco, Rosita Fornés, Luis Carbonell, Astor Piazzola y grandes personalidades de nuestra cultura e historia que hacen de este lugar su casa anfitriona, en el corazón de Cuba.

    Nuestro hotel se mantiene ocupado durante todo el año, los meses de considerados de baja turística corresponden a septiembre y octubre. Los principales países emisores para el hotel son: EE.UU, Canadá, Italia, Cubano Americano, México.

    Para el servicio de Alimentos y Bebidas, el hotel Santa Clara Libre dispone de dos restaurantes:“La Cima”, históricamente reconocido por los santaclareños como un lugar de lujo donde se recibe un servicio exclusivo, con capacidad para 80 comensales, que hoy cuenta con una amplia oferta a la carta de la cocina internacional diseñado para ofrecer servicio a los clientes hospedados en el hotel en los horarios de desayuno, almuerzo y cena.

    El restaurante “El Sótano”, ubicado tres metros bajo tierra, antiguamente el dancing de Santa Clara, el cual ha sido remodelado y diseñado para servicio de buffet de los almuerzos en tránsito cuenta con 80 plazas y en el horario de la noche reanuda sus servicios como Sala de Fiestas de 11:00 p.m a 3:00 a.m.

    El Bar Vista a la Ciudad, más conocido por la Terraza, el lugar más alto de la instalación y famoso por sus actividades nocturnas. Desde allí se puede disfrutar de una vista panorámica del centro histórico de la ciudad, brinda servicios de 6:00 de la tarde a 2:00 de la madrugada, con variadas ofertas de bebidas y tragos típicos cubanos.

    Por otra parte el Bar Cafetería Vista al Parque, o simplemente Park View, tiene capacidad para 38 pax, de ellos 10 en la barra, brinda bebidas y alimentos ligeros, donde se destaca la tradicional hamburguesa de res, el plato estrella del lugar, famosa a nivel nacional.

    El hotel ha creado otros productos vinculados con la actividad de alimentos y bebidas, con el objetivo de incrementar los ingresos y por ende las utilidades de la organización, entre los que se puede destacar: los almuerzos en tránsito con Gaviotatours en el Restaurante “El Sótano”, la actividad nocturna en el Bar Vista a la Ciudad para el público externo, es decir, no hospedados en el hotel. También otras ofertas especiales en fechas señaladas como el 24 de Diciembre, 31 de Diciembre, el 14 de Febrero, etcétera, y celebraciones de bodas, cumpleaños, u otro tipo de actividades de alquiler de locales con sus respectivos servicios gastronómicos.

     

    Inicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivado

    santa rosalía

    Situado en Máximo Gómez, entre Parque e Independencia Este edificio fue construido para la Escuela Santa Rosalía. Su inauguración fue el 28 de diciembre de 1885 con el objetivo de posibilitar enseñanza religiosa a niñas pobres. Constituye un inmueble de alto valor patrimonial por ser una de las obras del legado de Doña Marta Abreu de Estévez y su familia para la ciudad de Santa Clara. Tiene un papel primordial en el carácter del entorno, enfatizando el estilo neoclásico, representativo de la etapa de su construcción en el período colonial a finales del siglo XIX.

    La fachada principal es monumental, presenta un ritmo regular de vanos, destacando las pilastras con capiteles jónicos, el frontoncillo sobre la entrada principal, los guardapolvos, las cornisas, los frisos con dentellones, todo rematado por un pretil con características neoclásicas. Sobre las ventanas de la fachada principal están colocadas rejas con barras y chapas metálicas, donde destaca el motivo en forma de florero que es poco común en las construcciones de la época en Santa Clara.

    En  el 2013  se convirtió en el complejo gastronómico cultural Santa Rosalía,  perteneciente al grupo extrahotelero Palmares en Villa Clara. Dispone de amplios salones con excelente confort y agradable decoración. Constituye el espacio ideal para el disfrute de un exquisito arte culinario, amenizado con música en vivo, servicios buffet y a la carta, en manos de un personal de vasta experiencia profesional. El patio-bar ofrece un exquisito servicio de coctelería acompañado de una variada oferta cultural y gastronómica. La venta de confecciones textiles de imagen Cuba, perfumería y otros accesorios complementan el producto con un toque distintivo. 

    Inicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivado

    hotel Central

    Edificio ecléctico con influencia del neoclásico. Se construyó de una planta hacia 1925 y para 1929 ya tiene incorporada la segunda. Balcón corrido en 2do nivel que descansa sobre ménsulas decoradas. Baranda de balaustres de cemento con decoración central consistente en un escudo y dos pájaros a cada lado; el antepecho de mármol, de este parten un conjunto de columnas jónicas con un rostro humano al centro del capitel. Friso decorado con elementos florales.

    Puertas y ventanas del 2do nivel en arcos de medio punto con vitrales matizados. Pretil abalaustrado interrumpido por pequeñas columnitas y al centro remata un detalle con el nombre del hotel y la fecha 1929. Tiene dos balcones independientes con guardapolvo sostenido por pilastras adosadas y decoradas con flores.

    En 1929 el Hotel Central abría sus puertas en la principal plaza de la ciudad, con sus portones de madera preciosa y cristal y su imponente escalera de mármol de Carrara. Dieciséis años después se le realizaría una división en la planta baja para cederle espacio a un banco, y durante la década del 60, surgiría la famosa cafetería que aún hoy añoran los santaclareños.

    El hotel central a través de los años se fue deteriorando hasta quedar en estado ruinoso. A partir de  20  se inicio una restauración capital que le devolvió el esplendor del edifico original.

    Inicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivado

    portal foto parque

    El Parque Vidal y su entorno ha sido declarado Monumento Nacional el 15 de julio de 1999, en el año del centenario de habérsele adjudicado el nombre del patriota Leoncio Vidal Caro, durante los actos conmemorativos por el 310 aniversario de la fundación de la ciudad.

    La zona del hoy parque Vidal, fue la primera plaza que tuvo la villa de Santa Clara, zona escogida por los remedianos fundadores para organizar su primer asentamiento. En este lugar se realizaban las principales actividades culturales y desfiles militares. Fue y sigue siendo el principal foco de animación cultural de la ciudad.

    El lugar ha recibido varios nombres a lo largo de su historia: Plaza y Plaza Mayor por encontrarse en ella la Iglesia Parroquial Mayor y por ser la más importante de la villa; Plaza de Armas, pues en ella se realizaban los desfiles, paradas y otros actos militares. Plaza Constitucional, por un breve período de tiempo, mientras duró el régimen constitucional en España, por lo que en 1820 se construyó una pirámide en la Plaza para simbolizar la reimplantación de la Constitución de 1812 y en cuya inauguración se celebraron festejos públicos que duraron tres días. En 1823 al concluir este régimen liberal en la metrópolis también cesó en las colonias y la pirámide de la Plaza fue derribada y el lugar retomó su antiguo nombre de Plaza Mayor.También Plaza de Recreo a partir de la remodelación de 1848 al 1849.

    Esta Plaza era cuadrada con cuatro almendros en los extremos, uno en cada punto cardinal, se demarcaba por largas y gruesas cadenas y se usaba para toda clase de juegos de baraja, “se situaban las vendedoras de longanizas, empanadas, molletes y ponches rociados con el clásico aguardiente de caña”. Fue también espacio apropiado para que los vecinos celebraran sus festejos que por diferentes motivos se desarrollaban (fiestas reales y religiosas) en las que se realizaban actividades de equitación, teatrales, danzarias, procesiones y veladas, entre otras. A lo largo de su historia sufrió diferentes restauraciones, y se produjeron cambios, adiciones y supresiones de ornato y otros elementos.

    El 4 de marzo de 1899, ya en los albores de la República, el ayuntamiento de Santa Clara, a propuesta del Concejal Enrique del Cañal, tomó el acuerdo de denominarlo Parque Vidal para perpetuar la memoria del Coronel Leoncio Vidal Caro, caído en las inmediaciones del lugar, el 23 de marzo de 1896, en el intento de tomar la ciudad, en el marco de los acontecimientos de la guerra del 95, en la región villaclareña.

    En 1923 se demolió la Parroquial Mayor. Así quedó destruido el último vestigio colonial de mayor antigüedad en el lugar. La demolición de la Parroquial respondía a un proyecto de remodelación en el que tuvo su mayor incidencia José Berenguer y Sed, quien desde hacía años lo había propuesto al Ayuntamiento pero que no fue aprobado hasta 1921 y concluida su ejecución en 1923. Se transformó el interior del parque y se inauguró en 1925.

    En 1911, también por indicaciones de José Manuel Berenguer, se construyó la Glorieta, en un área para cuando fuera demolida la Parroquial y remodelado el parque quedara situada justo al centro del mismo. Este pequeño templete abierto, de techo apoyado en columnas sobre podium serviría de escenario a los músicos para las retretas que a través de los años se ha mantenido para el disfrute de los santaclareños. Su construcción se debe a Francisco Carrandi.

    Se incluyó en el proyecto, a sugerencias del General Francisco López Leiva, la construcción de una fuente donde se colocaría una estatua conocida como “El Niño de la Bota”. Él la había visto en un catálogo destinado a la publicidad de objetos de arte y fue adquirida en una tienda destinada a la comercialización de estas piezas, la J. L. Matt Company de New York en Estados Unidos. También se colocó la pérgola en áreas que había ocupado la Parroquial Mayor, se respetó el área histórica con los monumentos erigidos en épocas precedentes.

    El 15 de julio de 1925, en un gran acto celebrado por el aniversario de la fundación de la ciudad, en el marco de los festejos por la inauguración del Parque Vidal, después de su remodelación, fue develada la estatua de Marta Abreu mandada a esculpir por su hermana Rosalía al artista August Maillart en Francia, desde donde fue traída y colocada en su pedestal en cuya base se encuentran los relieves en bronce que representan el patriotismo, la caridad y generosidad, facetas que caracterizaron a Marta, así como el progreso para su ciudad natal por el cual abogó.

    El sitial que perpetúa la memoria de la benefactora quedó emplazado en línea recta con la Glorieta y de frente al teatro La Caridad por ser su obra magnánima y porque era ese el lugar de entrada principal al centro de la ciudad y de fondo la pérgola y el Instituto Provincial de Segunda Enseñanza.

    Entre los elementos que se respetaron estaban el Obelisco, monumento más antiguo del Parque (1886) patrocinado por Marta Abreu y esculpido en Filadelfia con granito de color gris procedente de Boston, bajo la dirección de Thomas Ricart con la finalidad de perpetuar la memoria de los sacerdotes que enaltecieron la cultura de Santa Clara en el siglo XVIII, Don Juan de Conyedo y Don Francisco Hurtado de Mendoza. La ubicación de estos monumentos: el Niño de la Bota, el obelisco, la Glorieta y la estatua de Marta Abreu, todas en línea recta atravesando el parque de norte a sur, responden a un código de estructura espacial de la época.

    Otro conmemorativo emplazado en el parque es la farola que fue agujereada por las balas enemigas que dieron muerte, cuando pretendía asaltar la ciudad, al Coronel de las fuerzas mambisas Leoncio Vidal Caro, cuyo busto se encuentra en el extremo opuesto a la farola. El Liceo colocó una lápida en la base.

    Completan los elementos históricos del lugar, el busto de Alberto Chao que fue colocado en 1927, en homenaje a este sacerdote que, aunque era español, procedió con mucha humanidad y justicia, auxiliando a los campesinos reconcentrados en la ciudad por mandato del general Valeriano Weyler durante la Guerra del 95. En 1976 cuando el centenario del primer ataque a la ciudad por las tropas al mando del general mambí Manuel Calvar, (Titá), se situó otra lápida en el parque recordando este hecho.

    A partir de 1925, el parque mantuvo una división interior que denotaba la discriminación racial. Lo conformaban el paseo para los blancos y el de la “gente de color”, como solía decirse en aquellos tiempos. Durante la Batalla de Santa Clara del 28 de diciembre de 1958 al 1° de enero de 1959 el parque fue escenario de la acción bélica producida por el enfrentamiento entre las tropas de la Columna N° 8 “Ciro Redondo”, comandada por Ernesto Guevara y el ejército de Batista.

    Con el triunfo de la Revolución en 1959 el parque, de inmediato, fue remodelado. El Proyecto estuvo dirigido por el Arquitecto Juan Sierra, desaparecieron todos los vestigios de desigualdad racial y social con la unificación de los dos paseos en uno sólo. También desapareció la pérgola que había sido construida por el maestro de obra Justo Sánchez Sosa y se hicieron cambios en la estructura del área de la jardinería y el arbolado. Sobre este hecho los santaclareños opinan que solamente había que quitar la barrera que dividía el parque en dos paseos y convertirlo en uno solo como era lógico, ya que no debe haber diferencias por el color de la piel, pero lo demás, (jardinería, arbolado, luminarias y la pérgola) no debió subsistir porque su diseño era superior estéticamente al actual.

    En 1960 fue destruida, parcialmente, la estatuilla del Niño de la Bota, retirada de la fuente y conservada por Jesús Velazco Fernández quien la entregó al Museo Provincial de Historia el 7 de octubre de 1970. El colectivo de Dirección del Boletín Informativo Orden N° 5 de los ferrocarriles de Cuba dirigió una carta a la Dirección del Museo Provincial para solicitar la reinstalación de la referida estatuilla.

    En 1989, cuando el tricentenario de la fundación de la Villa, el Gobierno de Santa Clara, bajo la presidencia de Humberto Rodríguez González, acometió acciones de remozamiento de un grupo de obras del centro histórico de la ciudad y entre ellas, el Niño de la Bota cuya réplica fue develada el 15 de julio de ese año en un acto público. Esta réplica es de bronce, material de mayor durabilidad, pues la anterior era de calamina. Aunque esta escultura no se vincula a nuestras raíces culturales, sin embargo por el tiempo que ha permanecido embelleciendo el parque y ocasionando disfrute a grandes y chicos y por la acogida que el pueblo le ha tributado, ha pasado a formar parte del patrimonio, como símbolo de identidad santaclareña.

    En el entorno de este parque se reflejan las huellas de tres épocas diferentes: Colonia, República y Revolución, con predominio de las edificaciones eclécticas.

    Por el lado norte se encuentran los edificios provenientes de la etapa colonial, la monumental obra patrocinada por Doña Marta Abreu de Estévez, el teatro La Caridad, inaugurado el 8 de septiembre de 1885, con la que se dotaba a Santa Clara de un edificio teatral que enriqueciera la vida cultural y a la vez sirviera para sufragar gastos de manutención de lugares benéficos. Ocupó el espacio donde se hallaba la ermita La Candelaria que al ser demolida ya no cumplía funciones religiosas, pues se estaba utilizando como cuartelillo.

    Al pasar el callejón de Lorda (antes Santa Ana) existe una edificación, la más antigua de este lugar, la ocupó el Café Recreo propiedad de Valle y Hermano. En una nota comercial publicada en 1926 dice que tenía más de 50 años de creado lo que nos remite a 1878 como posible fecha de inauguración. Siempre ha mantenido ese nombre y sus funciones gastronómicas, actualmente es una hamburguesera. Parte del edificio, después de la Revolución estuvo ocupado por mucho tiempo, por los Sindicatos de Civiles de las FAR y de Comunicaciones y posteriormente por familias. Contigua a ésta se encuentra la casa de Clara Carta, también de la etapa colonial, convertida posteriormente en Museo de Artes Decorativas.

    Por el lado sur, están situados el antiguo Hotel Florida, edificio construido en el lugar que ocupaba la Botica de Juan Nicolás del Cristo, donde se reunían los jóvenes del siglo pasado, devenidos patriotas como por ejemplo Eduardo Machado, Miguel Jerónimo Gutiérrez, Antonio Lorda y otros. En los bajos de este hotel existieron y aún existen locales con diversidad de usos. Funcionó La Estación de Ómnibus La Cubana, que actualmente aparece señalizado con una tarja para recordar la estancia de los 14 asaltantes al Moncada quienes, estuvieron de paso por aquí el 25 de julio en viaje a cumplir dicha misión. Luego fue usado como dependencias de ARTEX.

    En 1928 Leopoldo Barrayarza, esposo de Clara Carta, fundó el teatro Villa Clara con capacidad para 2000 espectadores y que después se convertiría en la Sala Cinematográfica del mismo nombre hasta su demolición por el mal estado de conservación en que se encontraba y por el alto costo de su restauración no ha sido posible reconstruirlo. Al espacio se le ha dado otros usos recreativos como discoteca, Palacio de la Salsa.

    El hotel Florida, propiedad de Manuel Cortina tenía 14 habitaciones. Después de la Revolución que se nacionalizó, como una alternativa para resolver parte de los grandes problemas por la falta de viviendas les fueron entregadas a familias, en calidad de usufructuarios hasta tanto se construyeran edificios más confortables. Actualmente está en espera de ser restaurado.

    El Preuniversitario “Osvaldo Herrera“, ocupa el edificio contiguo. Construido en 1915 para Instituto de Segunda Enseñanza. Después de la Revolución se convirtió en el Preuniversitario hasta que por una medida del Ministerio de Educación estos pasaron al campo y el local se dejó para la enseñanza secundaria. También funcionó en este lugar la primera Facultad Obrera y Campesina, después que se separó de la Universidad, la FOC “Rubén Martínez Villena”. Fue este edificio testigo de las luchas estudiantiles llevadas a cabo durante los regímenes tiránicos de la República. Actualmente ha recuperado sus funciones de centro de la enseñanza preuniversitaria.

    Aledaño al Instituto estuvo el Hotel Cataluña de 1937 y La Nueva Cubana, posteriormente. Ahora funciona la cafetería conocida como “Los Paragüitas”, construida después del triunfo de la Revolución y que por sus características modernas rompe con el estilo del entorno. En espacio contiguo donde hoy se encuentra el Café Literario, estuvo la peletería “La Victoria”, y en la esquina con la calle Colón el bar “Ideal”.

    Por el lado oeste, se encuentran lo que fue La Cámara del Comercio, en la esquina donde comienzan las calles de Marta Abreu y Máximo Gómez, a continuación el Hotel Central cuya edificación data de 1929, existió antes, una cafetería con ese mismo nombre.

    Le sigue El Palacio Municipal de Gobierno, actualmente ocupado por la Emisora provincial de Radio CMHW, data de 1922, inmediato a él se construyó en 1927.

    El Liceo, bello y majestuoso edificio de estilo ecléctico más acorde con los intereses culturales de esa institución, la que se había fundado desde 1867 pero que funcionaba en otros lugares y se trasladó a éste después de la compra de la casa que existía antes ahí y que carecía de la majestuosidad y belleza del actual edificio.

    Después del triunfo de la Revolución El Liceo como Sociedad desapareció y el edificio fue ocupado por el Consejo Provincial de Cultura, donde además había una escuela de Música y un taller de Montaje de Artes Plásticas. Del 66 al 68 funcionó la Biblioteca “Martí” y después fue Museo de Historia hasta 1978 cuando se crearon las Casas de Cultura y siendo el lugar, por sus orígenes, más afín, pasó a ser ocupada por esa institución hasta nuestros días.

    Al pasar el Callejón de Padre Chao fue construido un moderno edificio en el espacio que ocupaba la dulcería Cosmopolita y un establecimiento comercial llamado “20 de Mayo”, entre 1955 y 1956, se construyó el Gran Hotel, propiedad del portentoso Orfelio Ramos Valdés, dueño de las rutas de ómnibus urbanos 1 y 2 de Santa Clara.

    El edificio responde al estilo imperante en la arquitectura de la época: Racionalismo o Funcionalismo. Predominan como elementos distintivos el cristal para los ventanales, las puertas y el lobby, el hormigón armado y el acero para su estructura. Es una construcción sin elementos ornamentales superfluos y por cuyas características modernas rompe con el estilo imperante en el entorno.

    El edificio consta de 10 pisos, provisto de áreas de recreación: el teatro llamado Clori, hoy “Camilo Cienfuegos” y un centro nocturno que recibe el nombre del lugar donde se encuentra “El Sótano”. En la segunda planta funcionaba la estación de radio nombrada también Cloris, nombre de la hija del dueño.

    Durante la Batalla de Santa Clara el ejército de la tiranía colocó franco tiradores en la azotea del edificio desde donde se domina toda la ciudad, mantuvieron como rehenes a los 58 huéspedes que había en el hotel, siendo liberados cuando los rebeldes tomaron el edificio. Esta operación fue realizada por el Capitán Alberto Fernández con 10 hombres bajo su mando. El 6 de enero de 1959 cuando Fidel al frente de la Caravana de la Libertad rumbo la Habana, llegó a este hotel y lo bautizó con el nombre de “Santa Clara Libre”.

    Con la introducción del capital norteamericano en Cuba proliferaron las agencias bancarias al estilo existente en EE. UU. En 1911, en la esquina del parque donde comienzan las calles de Tristá y Cuba, se construyó The Royal Bank of Canadá, hoy Banco Nacional de Cuba, Predominan en su fachada los elementos neoclásicos Mantiene su estructura original. Se trata de una construcción que no ha sido modificada en sus funciones durante sus 106 años de vida.

    Al este del parque se yergue el majestuoso Palacio Provincial de Gobierno construido entre 1904 y 1912, al igual que el Banco su fachada es neoclásica aunque en sus interiores se encuentren elementos de otros estilos que le dan un talante ecléctico a su arquitectura.

    Cumplía las funciones para lo que se había diseñado hasta que en la década de los años 70 comenzó a utilizarse como Institución Cultural, Biblioteca Provincial “Martí”. En este lugar estuvo Máximo Gómez el 13 de febrero de 1899 y fue la Tribuna donde por primera vez Fidel habló al pueblo de Santa Clara, el 6 de enero de 1959. En 1997 sirvió para guarecer los restos del Che y sus compañeros de lucha en la guerrilla boliviana hasta ser depositados definitivamente en el Memorial.

    El edificio donde se encuentra la CTC Provincial y el Salón ECO fueron almacenes pertenecientes a unos grandes comerciantes de Santa Clara de apellido García.

    Hay cuatro edificaciones posteriores al triunfo de la Revolución: la ya mencionada “cafetería “Los Paragüitas” y la pizzería “La Toscana”. En la esquina de Céspedes hubo un local destinado al comercio, remodelado para peluquería a la que se le llamó “Maruyama” y después convertido en el Buró de Orientación de la Moda. Cruzando la calle Céspedes está BANDEC ( Banco Nacional .de Cuba), edificio construido para el Hotel Santa Clara, propiedad de Vicente González Abreu, tío de Marta Abreu, y demolido en parte para la construcción del Banco. Las habitaciones de la parte trasera del antiguo edificio, en Plácido y Céspedes, aún se conservan, convertidas en casas de diferentes familias.

    Autora: MSc. Hedy Águila Zamora

    Página 1 de 2

    ¿Le ha resultado útil la información publicada en este portal?